Cartas a ella

A ella: una de esas noches

10418336_1501418786770832_341612374704803224_nEs una de esas noches amor donde me encuentro sin poder dormir. Ahora salimos a almorzar juntos, fue simplemente perfecto, como todo el tiempo que paso contigo. Mañana (o debería decir más tarde, por la hora) iremos a almorzar de nuevo.

Recién termine de ver una película, que por alguna razón, me hizo darme cuenta (de algo que ya sabía) o más bien re afirmar que te amo más que a nadie en esta vida, que todo lo que necesito tener en mi diario vivir eres tú. Me hizo  darme cuenta de que no importa cuantas veces me equivoque, eres tan maravillosa personita que estas ahí para mí, recordándome que puedo hacerte feliz.

Haha, sonrío enormemente al recordar que me llamaste como a las 9 de la mañana y dijiste: “papi, ¿te acordas verdad?” y te dije: “claro que si amor, no se me va a olvidar”. Llamabas para confirmar nuestra cita y me encantó. Tu mamá, que es una mujer maravillosa y que si tuviese que elegir de nuevo no dudaría un segundo en convertirla en tu madre, me ha venido regañando y pidiendo, con justa razón, por que te dedique más tiempo. Jamás permitas que pase un día sin que le recuerdes cuanto la amas.

Ahora me diste una pequeña sorpresa y me mostraste que ya sabes leer. Vaya sorpresita que tu mami no me había mencionado haha. Estoy ansioso porque comiences a leer mis cartas (o más bien tus cartas) y que sepas lo que aquí plasmo. Muchos dirán o pensarán: “debería de decirle las cosas en lugar de escribirlas” bueno la verdad es que siempre te las digo, solo he comenzado a escribirlas para llevar una especie de diario. En fin, me muero por verte de nuevo, abrazarte y decirte cuanto te amo. Llenarte de besos y abrazos (aún cuando te desesperen por ser demasiados haha).

Te amo hija, has sido, sos y serás todo para mi por siempre.

F. PAPÁ

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A ella: tu soldado

Dicen que las batallas peleadas y sobrevividas son lecciones aprendidas. Mi teoría sobre ser padre va al punto de creer y decidir pelear ciertas batallas por ti hija. A veces, sé, que como padre voy a ser “ignorante” de tu sentir, parecerá que no comprendo o no quiero comprender lo que pasas o pases. No puedo hablar por otros padres, pero si puedo asegurarte mi pensar y mi sentir, amor.

Cuando llegue el día en el que tenga que intentar corregir, de la mejor manera posible, algo que, por experiencia propia, sepa esta mal voy, y quiero, ser quien pueda de verdad ayudarte. Decirlo de manera dulce o de alguna manera que no parezca incomprensión, sé que sabrás comprenderme, pues tu inteligencia es basta y se que tienes y tendrás un gran sentido común.

Quiero pelear esas batallas por ti, caer por ti, levantarme para ti y seguir para ti. Quiero que aprendas de mis desfalcos y valores las buenas cosas de todos los que te rodean. Eres detallista, ve más allá de lo obvio y malo. No dejes que nadie te vaya a hacer creer o convencer de lo que tus principios te dictan. No te limites, sueña y pelea por alcanzar tus sueños.

Pelearé las batallas que tenga que pelear por ti y siempre te ayudare en las tuyas.

Sueño con verte grande y dedicada a lo que haces, feliz y con muchos sueños por cumplir. Te amo hija y siempre estaré contigo.

 

FIRMA: PAPÁ

A ella: cuando te veo a los ojos

Es tan fácil sentirse vencido, como que el mundo se viene encima. Como que todos se apoyan en mí y a nadie le importa.

Estoy loco, lo admito, pienso y siento que no puedo ser suficiente para ti y tu vida. Se siente como si ni tu pudieses salvarme o estabilizarme. Luego, cuando te veo a los ojos, me doy cuenta de que todo va a estar bien. Sos quien me da fuerzas, sos quien me da vida y me hace seguir hija.

Mucho dolor puedo sentir, mucho tiempo puede pasar, pero cuando llego a verte todo eso desaparece, no existe nadie más que tú y yo. Cuando te miro me convenzo de que sabes que soy una especie de guerrero. Me mantienes cuerdo.

Aun cuando te llamo por teléfono y te reúsas a hablar me pareces una lindura, ayer me pediste que te llamará a las 5 de la tarde porque estabas ocupada viendo tv, llamé un poco más tarde (5:20 para ser específico), contestaste y tal cual promesa contestaste con tu hermosa actitud y hasta podía escuchar tu sonrisa.

Era uno de esos días donde me sentía cómo vencido, más de lo usual y como un ángel apareciste, una llamada y tu voz bastaron, para regresarme las ganas y tomar una decisión. Gracias hija. Te amo.
Sigue inspirándome por sobre todas las cosas, sigue reviviéndome una y otra vez.

FIRMA: PAPÁ.

A ella: mi carta de amor

Muchos buscan, sin éxito, el amor verdadero. Yo he tenido mejor suerte: te encontré, sin esperarte, sin buscarte y supe instantáneamente que es el amor más puro que jamás podré experimentar.

Doy gracias a Dios por poner las circunstancias a favor de conocerte, por amarte cómo sé que jamás amaré a nadie, por ponerte en mi vida, por dejarme ser la persona que luche por ti, por mantener bien y sana.

Tienes que saber que jamás espere encontrarte, no planee enamorarme tan profundamente. Me cambiaste la vida desde el día en el que te conocí, me has inspirado en maneras que jamás creí posibles, me has dado fuerzas cómo nadie más lo ha hecho.

¡Gracias! por hacerme reír, por hacerme llorar y por esas gloriosas charlas con las que me maravillo más y más de tu inteligencia. Por enseñarme el verdadero valor y darme una razón para vivir. Prometo luchar cada día que me queda de vida por que estés bien, prometo ser digno de tu amor, prometo serte fiel y quedarme contigo, aún después de muerto.

Has sido y siempre serás el lleno en los vacíos de mi corazón y vida. Te ruego no dejes que nada ni nadie te arrebate tu felicidad y mucho menos tu sonrisa, tu hermosa y maravillosa sonrisa. No dejes que nadie ni nada te venza, cuando veas atrás quiero que estés orgullosa de tu vida y de quien eres. Toma mi ejemplo, no para ser buena persona porque ya lo eres, ve mis errores y aprende de ellos, obvia lo bueno que haga y atesora las lecciones que de mi puedas aprender. Aprende de mis tropiezos y mis malas elecciones para que tu no tengas que experimentarlas.

Vivo por ti, eres lo que Dios planeo para mi. Vivo para ti, para que estés bien. Moriré por ti, sin arrepentimientos.

Mi amor, no busques la felicidad porque no vas a encontrarla, nadie la tiene, nadie es necesario para que lo seas, la felicidad no la tiene nadie más que tu y solo tu. Vive, elige y se feliz.

Prometo amarte toda la vida, prometo que voy a ganarme tu amor y ser digno de tu respeto. Sueño con verte triunfar en la vida y como soñador se que lo lograras. Ama a tu madre como yo lo hice, respétala y jamás dejes que pase un solo día sin dejárselo saber.

Te ruego continúes haciéndome reír, maravillandome, dándome fuerzas y por sobre todo sigue inspirándome con tu hermosa persona. Te amo, jamás lo dudes, jamás lo olvides.

firma: papá